Los ojos pueden sentirse cansados, secos o irritados después de períodos prolongados de uso. También puede aparecer visión borrosa temporal, sensibilidad a la luz, o dificultad para mantener el enfoque. Estos síntomas generalmente mejoran con descanso adecuado.
La fatiga ocular puede ser resultado de múltiples factores: tiempo prolongado frente a pantallas, iluminación inadecuada, distancia de visualización incorrecta, falta de pausas, o ambientes con baja humedad. El parpadeo reducido durante el uso de pantallas también contribuye a la sequedad ocular.
Los músculos oculares, como cualquier músculo del cuerpo, necesitan descanso regular. Tomar pausas periódicas permite que estos músculos se relajen y recuperen. Las pausas visuales son especialmente importantes durante actividades que requieren enfoque continuo.
Nuestro compromiso es proporcionar información general sobre el cuidado visual. Este contenido tiene fines educativos y no sustituye la consulta con profesionales de la salud ocular.
Información general basada en prácticas comúnmente recomendadas para el confort visual.
Para diagnósticos y tratamientos específicos, siempre consulta con especialistas certificados en salud visual.
Claridad sobre el propósito informativo de nuestro contenido y sus limitaciones.
Una guía práctica de estrategias que puedes implementar en tu rutina diaria para reducir la fatiga ocular.
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